
El Paso procesional, auténtica joya del barroco, data de comienzos del XVIII, pues se tienen noticias de él ya en 1703, destacando los cuatro ángeles pasionistas de las esquinas, atribuidos tradicionalmente a la Roldana y los candelabros de guardabrisas obra de Domínguez en 1885; en el faldón frontal, escudo bordado del XIX

Detalle de los angeles pasionistas:


En las cartelas lleva medallones de bulto con escenas de la pasión :



Detalle del llamador del paso:
